En un mundo que cambia con gran velocidad, el liderazgo ya no depende solamente del cargo, la antigüedad o la experiencia acumulada. Hoy, los líderes del futuro necesitan una combinación más amplia de capacidades: pensamiento flexible, curiosidad intelectual, criterio ético, visión internacional y la habilidad de actuar con serenidad frente a la incertidumbre. Por eso, la educación impulsada por la innovación ocupa un lugar cada vez más importante. No se trata solo de enseñar