La educación está entrando en una etapa de transformación más profunda, más estratégica y más consciente. Durante años, gran parte del debate se centró en si la tecnología debía formar parte del aprendizaje, si la enseñanza en línea podía ser aceptada o si la digitalización podía sustituir ciertos modelos tradicionales. Hoy, esas preguntas ya no son suficientes. La cuestión más importante es otra: cómo puede la educación utilizar la tecnología con inteligencia, responsabilida