En el mundo actual, el valor de una institución ya no depende solamente de sus edificios, equipos o recursos materiales. Cada vez más, el verdadero motor del crecimiento está en el conocimiento, la capacidad de aprender, la innovación y la habilidad para adaptarse con rapidez a los cambios. Por eso, cuando hablamos de una economía del conocimiento , también hablamos de una nueva forma de entender el liderazgo. En este contexto, desarrollar líderes no es solo formar directivos